Y nunca mejor dicho.
Hace un par de días llegó a mi correo este vídeo, considerado hoy en día como uno de los más bonitos que circulan por internet y que nos muestra el impresionante escenario del Kuroshio Sea de Okinawa, Japón, considerado el segundo acuario más grande del mundo.
El vídeo es hermoso porque nos muestra la vida misma, sin embargo pese a la belleza que podemos encontrar en él, observamos también la tristeza del cautiverio, de que sólo observamos la vida a través de un cristal cuando podíamos dejarla en su plenitud, sin que sirva como reclamo publicitario de una zona en concreto y sin que suponga únicamente una poderosa cuestión económica.
Todas estas cuestiones, puntos de vista y sentimientos podemos tratarlos en el aula, haciendo que nuestros alumnos, comiencen desde muy pequeños a ser críticos con el mundo que nos rodea, que a veces, a través de una máscara de buenas intenciones responde a otro tipo de intereses ante los que tenemos que estar alerta...
Pero todo ello depende del cristal con el que miremos las cosas...
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